Redescubrir es una cosa que me gusta últimamente. Descubrir mola, pero redescubrir todavía mola más. Cuando descubres, por ejemplo, una canción, sientes como una emoción interna comparable a los primeros días de sol, y piensas: “como he podido vivir hasta ahora sin esto?”, y la recomiendas a la misma persona dos veces y cometes otros errores tales como ponerla en repeat o escribir alguna de sus frases en un post-it.
Sin embargo, cuando redescubres esa canción meses (o años) más tarde, el subidón que te pega es brutal. No solo sientes lo que sentiste al descubrirla, sinó que además sientes lo que sentías al sentir cuando la descubriste. Recuerdas a quién llamabas por teléfono a menudo, recuerdas qué libro estabas leyendo, qué pendientes llevabas, y qué pensabas al ver una mujer embarazada.
redescubrir… …y es que la música es la mejor fotografía que existe. Una foto VIVA; de lo que vivimos, pensamos y experimentamos en el momento en que escuchábamos aquella canción.
Igual que abrir un álbum de fotos, escuchar una canción hace que redescubramos todo aquél negativo polvoriento y lleno de telarañas guardado en el fondo del “cajón”. Para mi gusto, cuanto más tiempo hace de la última escucha, más grande es el redescubrimiento.
Hay que dejar que los álbumes cojan polvo, para deleitarse con más fuerza al abrirlos un dia. Y con la música aún más.
Enhorabuena otra vez por el blog!!!! GRANDE…
La Rédecouverte: